Sucede que (me) faltas

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La mueca
revolcándose en la boca
esconde una dicotomía,
un segundo herido
cerrando los párpados

Y es que huyo
de los brazos del miedo,
de la oscuridad
anidando acertijos

Un Nihilismo
digiriendo argumentos,
comiéndose las grietas
que duermen
bajo las muelas

Y rasgo las horas de sueño,
los desafíos cojos
en forma de bruma

Ondulando lunas
bajo los tejados,
creando halos de ceniza
que consumen la mirada,
la pupila obtusa
zigzagueando pasado

Y el interruptor del tiempo
tambalea,
escupe silabas
que duermen casi muertas,
un cerrojo sin llave
para una historia sin vuelo

La predestinación
enraizada religión
desde un grito…

La sangre sin herida
Vagando en la garganta

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