Auténtico

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Inminente
se hace el suspenso
en lo invisible

La noche
digiriéndose mis bocas
tras el rostro
que me sostiene ínfima

Y no soy más yo
en la sangre,
soy un remolino de tierra
cantando figuras,
apuñalando cuentos
en alguna extensión
de lo olvidado…


Un temblor de “estar”
transmutando vacíos,
un nunca en un ahora
escribiendo poemas nuevos


Y hay tanto
de mí en la lluvia,
en la memoria
de los viejos,
en la noche
quebrándose en la luna,
cuando la voz
-fugitiva-
se columpia obscena
-y se atreve a juzgar-

Desatando los ojos,
los dientes,
la piel,
el cuerpo,
alejándose del todo
que nos aletea eje

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