Rondas

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El acorde de tu cuerpo
es eco en todo espacio,
lo triste espejeando
en la boca del silencio


Tu nombre
ardiéndome horizonte,
más allá de la carne,
todo tu dolor
mordiéndome en la lluvia


Cuando me urge
lo atemporal,
los infiernos
sellados en tu boca,
resbalando hambre

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