Ambivalencia

  • 1
Los ojos caminan,
ruedan
hasta caer vacíos,
hasta romperse de vida

Se desvían ,
cercenan tus halos,
la piel invisible en las palabras
impregnando mundo tus vestigios

La sombra flotando espantosa,
el quiebre de un grito
para recoger el espíritu,
lo cóncava que se vuelve la lengua
cuando gesto despedidas

He de alzar los brazos,
apagarme, hundirme osamenta
y caer bajo los dientes
de algún nombre

Y como naciendo
de escombros,
encallaré colores
mis abismos,
la profecía del sueño
suspendida,
la puerta entreabierta
tras el muro ...

1 comentario:

.].ëXh!B¡ç¡øN!§Ta.[. dijo...

Te me haces observadora, mera expectadora y víctima.

Pareciera que por el sólo hecho de abrir esos ojos flotantes (¿errantes?) te castiga el mundo y te sepulta en escombros...

¿Por qué callan tus colores?

¿Por qué tu poesía es un hermoso lamento, una narración de consecuencias?

No te despidas más. Me encantan tus palabras y me duelen, y me gusta que me duelan, y me confundo, y ya no sé si escribes muy bien o si eres demasiado honesta...

Pero si alzas los brazos... ¡que sea para alcanzar el sol! No para pedir compasión.


Un beso tibio. Siempre un gusto leerla.