Como una rueda por dentro

  • 3
El humo escapa de la boca,
rueda en las veredas
balanceando un nombre como de lluvia
una humedad que a entre dientes
suena a desierto

Y rueda la mirada
entre otras palabras que ya no divulgo,
que entre miles de otras bocas
esconden grietas tras el silencio:

Dedicarse a espinar las nubes
con los ojos medios ajados;
alunizar un rostro
sin completamente conquistarlo,
inventar el peso de otro cuerpo
como una raíz de aire

3 comentarios:

yo dijo...

el final se lleva todo el poema, mujer... tenga mis clap-clap y mi abrazo. Los merece

Guillermo N. A. dijo...

Es frío... y amargamente delicioso...

Gracias Gia...

¿se me hará costumbre reescribirlos?
(Si tienes alguna objeción, no dudes en decirme)

Ko* dijo...

hola hola... volvi a usar el blog... pasate bicho, se te extraña!
te quiere, con corazon fractal, arnik!