Cuarto

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Nada detiene al latido
que ensaya una despedida,
es como la desnudez
antes de hacer el amor por las mañanas

es correr dentro de uno mismo
con los brazos abiertos,
morder un nombre
que sangra en los labios

y notar que lo que queda es ausencia:

sentir las sombras como estacas,
abotonarse en el pecho
una grieta de la que no se habla

3 comentarios:

Santiago Paz dijo...

me encantó la primera estrofa.


Beijos, querida.


atte:
Paz

Manolete dijo...

sentir las sombras...que son huellas, lo que no deja huella no hace sombra, pues te das cuenta que es recuerdo de lo ausente.

septiembre* dijo...

claro que podés..
no tenés que preguntarme, siquiera..

..lo envolvemos todo para regalito?..

= )


besos y caricias..