Tarde

  • 3

Trago una sílaba lejana,
un quejido oxidado
buscándote en las esquinas,
hundido en los huesos
casi perforándome

Porque los labios no brotan,
incluso me dejan las palabras,
esas ocultas bajo los párpados
después de soñarte distante,
casi difunto

Como este beso
retorciéndose en la carne,
o esta herida
retorciendose palabra

3 comentarios:

shemyr dijo...

Oculto en la sombra candelabra
tales noches esperaba tu llamada impertinente

"por qué no me contestas!"
El grito

Lo sollozabas
repetías
y me volvía una serpentina
cuando acababas suspirando
que te creyera que me querías
aunque no fuera cierto
que te creyera.

ibuki_ dijo...

y el beso se retuerce en la palabra (que evoca el recuerdo), y la herida la que se retuerce más bien en la carne.

a veces.

yo dijo...

Como este beso
retorciéndose en la carne,
o esta herida
retorciendose palabra

esto de anhelar lo que ya no fue, o nunca es, o viceversa... Hacía mucho que no te leía. Reconozco tu brillito, aún de lejos, aún a destiempo

aún tus palabras.

Gracias por estar siempre, casi sos la razón de ser de mi blog :p

muchos besos, Miss