
La lluvia barre los pasos
de una canción bajo la almohada,
me hacen pensar en el eco de dos cuerpos
violentando al tacto
Y creer que enmudezco de pronto,
es solo dibujarte en el aire con la lengua,
volar mirándome en tus ojos,
mientras aquí, se siguen secando mis labios…
Las sombras escriben tu nombre entre mis muslos:
yo abro y cierro tus puertas,
desclavo del aire tu cuerpo cuando no te alcanzo.